Relato de un Lunes por la Mañana:
Eran ya las 5:15 am, suponía que era esa hora porque el celular no dejaba de sonar una canción de Jhon Lenon; “imagina”; pero en versión jazz de Richard Chesse, así como para levantarse de buenas, con mucho ritmo, pero si la escuchas una y otra vez, seguramente te pone de malas. Por fin conseguí despertarme, me levante de mi cama, tome la bata y la toalla de baño, me dirigía al mismo, percibía una mañana fría, mientras caminaba en estado zombie en el trayecto a la ducha, mi perrita beagle, nina, me mordía las sandalias exigiéndome los buenos días y su alimento, así lo hice, le serví croquetas en su plato y continúe mi recorrido al baño.
Por fin llegue a la ducha, el agua estaba muy fría y muy caliente; me era imposible encontrar el punto miedo, y para lo caro que esta el agua y el gas, no podía desperdíciar, me duche al ritmo de las noticias de enfoque radio, pareciera que las noticias siempre son las mismas, pero con diferentes nombres, diferentes direcciones, pero el contenido el mismo al final, violencia, corrupción, desempleo y situaciones similares. Termine, me lave los dientes, rasure, peine y vestí. Salí del baño, me dirigí a la sala donde se encontraba mi portafolio, cartera, llaves y demás artilugios necesarios para mi día.
Salí de casa, el control remoto de la alarma del coche no funcionaba por lo que tenía que abrir la puerta de manera manual, la alarma se activaría haciendo un ruido espantoso, por lo que seguramente mis vecinos se despertarían no muy de buenas, después desactivar la alarma oprimiendo los botones correctos en el tablero, me subí al auto, lo encendí y conduje camino a la Universidad del Sur; al ritmo de de las noticias, esta vez no solo eran las de enfoque radio, si no también eran las de panorama informativo e imagen.
El reto del día no era el de llegar temprano a la Universidad; si no llegar con el auto entero, parecía una autentica carrera de obstáculos, con tales similares a un cráter lunar o bien una de esas gritas similares a las que aparecen en la Ciudad de México, o quizá sea alguna nuevo cenote maya. En fin, que increíble puede parecer que gobiernos van y gobiernos vienen y las condiciones de las calles siguen siendo de pésima calidad. Pero la culpa es solo nuestra, que elegimos al candidato, que durante la campaña regala mas tortas y playeras en lugar de ser objetivos. Durante aquella reflexión llegue a la Universidad, que fue suerte encontrar un buen lugar en el estacionamiento, lo que pasa es que había llegado temprano y con el auto aparentemente entero. Baje del auto, me asegure de cerrar bien las puertas ya que el control remoto seguía sin funcionar y no creo que lo haga, hasta que les cambie las pilas.
Así fueron mis primeras horas de un Lunes por la mañana, lo demás, será parte de otra crónica.
Jonathan Charrez

